El joven de 18 años tiene el sobrenombre de “Fibra”, que se lo puso “un tipo que vive hacia mi casa, por ser demasiado flaco, cuando tenía seis años”, expresó en una conexión con ABC Color.
Se sabe que llegar al fútbol grande no es “soplar y hacer botellas”. Se requiere de mucho sacrificio, como el que hizo Santacruz desde muy pequeño, siendo ayudante de albañil de su padre y su hermano, “para ganar mi platita”, refirió.
“La verdad que se sufre mucho. Me gustaría salir adelante y así ayudar a mi familia. No quiero que mis padres trabajen más; quiero que se queden en casa, darles sus gustos. Si es por mí, que se queden con la mitad que gano y manejarme con el resto”, consignó Gustavo, quien vive con sus progenitores y sus cinco hermanos en el barrio La Encarnación, de Luque, y que hizo escuela de fútbol en el Sport Primavera y en San Felipe, hasta ficharse en el Sportivo Ykua Duré, de la Liga Luqueña.
Su ídolo es el sueco Zlatan Ibrahimovic, actualmente en el París Saint Germain, y se desempeña como mediapunta, aunque su estreno en “La Arboleda” lo hizo como volante por derecha.
“Donde me pongan voy a jugar”, señaló el chico, que favorecido por la obligatoriedad de incluir a un Sub 19 desde el arranque pudo dar sus primeros pasos en el profesionalismo.
“La verdad que me fue bien. Del 1 al 10 me podría un 5”, señaló Santiago, quien tiene la misión de afianzarse en el equipo que orienta Héctor Fernando Marecos, que ocupa la tercera plaza en el Apertura 2016, con dos victorias y dos empates.
