Tras su revés de este sábado, la estrella española admitió que su juego había estado muy lejos de lo esperado.
“He jugado uno de mis peores partidos en tierra en catorce años. Es difícil encontrar algo positivo. Me he merecido perder”, admitió el mallorquín, haciendo autocrítica sin subterfugios.
“Jugué un muy mal partido contra un buen jugador. En esas circunstancias, lo normal es que pierdas. Me quedó con una mala sensación, ha sido un día duro. Estoy regresando después de momentos bajos por las lesiones, en el plano mental no ha sido fácil aceptar todo lo que me ha ocurrido en las últimas semanas”, apuntó. Nadal, que había ganado las tres últimas ediciones de la cita monegasca, no había perdido allí desde las semifinales de 2015, cuando cayó ante Novak Djokovic.
