“Estamos intentando recuperar el cuerpo. Si tenemos éxito, consideraremos la viabilidad de remontar a la superficie los restos del avión”, anunció la Oficina Británica de Investigación de Accidentes Aéreos (AAIB) en un breve comunicado.
“Debido a las fuertes mareas sólo podemos utilizar el vehículo operado a distancia por periodos limitados cada día y esto significa que el progreso será lento”, advirtió el organismo. Sala, de 28 años, y su piloto, el británico David Ibbotson, de 59 años, volaban el 21 de enero a bordo de un monomotor Piper PA-46-310P Malibu entre Francia y Gran Bretaña cuando desaparecieron de los radares a unos 20 km de la isla británica de Guernsey, situada en el canal de la Mancha.
El atacante argentino habían partido desde Nantes, en cuyo club jugaba desde hacía año y medio, para incorporarse al galés Cardiff que lo acababa de fichar por 17 millones de euros, un récord para este equipo. Su desaparición conmocionó a los aficionados de ambos clubes y a numerosas figuras del fútbol.
Casi dos semanas después, las autoridades británicas anunciaron el domingo haber hallado los restos de la avioneta en el fondo del mar, y al día siguiente haber detectado la presencia de “un ocupante” entre los restos del aparato, sin precisar de quién se trata.
