“Olé, olé, olá, el que no salta no tiene mar”, coreó parte de la tribuna roja, en alusión al reclamo boliviano de un acceso soberano al mar, que perdió en una guerra a fines del siglo XIX frente a Chile. “Los expertos en fútbol (...) deberían tomar cartas en el asunto para que nunca más algunos grupos de chilenos puedan ofender a países que van a visitar”, dijo Morales.
A fines de mayo, la FIFA suspendió por dos partidos el estadio Nacional de Santiago por un hecho similar, catalogado como “conducta discriminatoria” (por cantos homofóbicos), razón por la cual la “Roja” está haciendo de local en el estadio Monumental.
