CAPIIBARY, San Pedro (Sergio Escobar Rober, corresponsal). La finca reclamada está situada en la calle 20 de julio de esta jurisdicción y según documentos cuenta con 1.808 hectáreas, que anteriormente pertenecían a la estancia Nueva Esperanza, del ganadero
Máximo Peroti, con número de expediente 1.547/07 del
5 de agosto de 2011.
Los integrantes de la comisión que aparece como beneficiaria de la compra exigen a los responsables del Indert a que procedan a entregar las parcelas a la gente que fueron adjudicadas a fin tranquilizar el confuso ambiente generado dentro de los propios campesinos ante la falta definición del tema.
Según los dirigentes, la finca costó al Estado alrededor de 9.000 millones de guaraníes y fue firmado por el expresidente del ente, Marciano Barreto, donde debieron ser asentados unos 253 sintierras en forma inmediata. Sin embargo, hasta la fecha no fue posible la ubicación de los beneficiarios, sin que nadie pueda dar una explicación del porqué el excesivo retraso para la entrega.
Higinio Colmán, uno de los coordinadores del grupo, expresó que la situación se está tornando bastante preocupante para la gente que desde hace varios años viene luchando por un pedazo de tierra con el propósito de salir adelante mediante su trabajo, y que por la ineficiencia de la propia institución encargada de administrar la distribución de las tierras no cumple en forma su responsabilidad.
Aseguró que hasta el momento existen varios pequeños establecimientos que siguen usufructuando las parcelas sin ningún asidero legal, mientras los verdaderos acreedores no pueden ingresar al terreno por más de que disponen de un título a nombre de la comisión “Raza Guaraní”, remarcó.
“Ya no sabemos qué hacer en este sentido, los funcionarios del Indert nos dicen que la tierra es nuestra, pero nadie puede ingresar en la finca porque los que están ahí nos amenazan de muerte y eso es peligroso porque los compañeros también pueden reaccionar y pueden ocurrir hechos lamentables si no se da una salida inteligente al caso. Esta semana estamos pensando en recurrir ya a la fiscalía a ver si por ese lado no logramos ubicar a los beneficiarios”, dijo Colmán.
Admiten que hay problema
El supervisor regional del Indert en la zona de Capiibary, Rubén Florentín, manifestó que efectivamente hay un problema en el lugar, pero que en algunos días más ya se estaría solucionado el inconveniente. Mencionó que tras la terminación del levantamiento de datos en el sitió la institución comenzará a repartir los terrenos. No obstante es sumamente curioso que a casi un año de haberse adquirido el inmueble no se hayan repartido los lotes.
