Pero los obstáculos financieros no impidieron que persistiera en la idea de forjar un negocio propio.
Tras realizar un curso de chocolatería en el SNPP y con apoyo de su familia, dio impulso a “Mundo Emprendimientos”, que en la actualidad tiene un fuerte énfasis en la elaboración de chocolates personalizados.
Según cuenta, los inicios del negocio no fueron fáciles, debido a que no tenía capital y prestaban el vehículo de algún amigo o bien se movilizaban en taxi.
Hoy, se encuentran montando su propia minifábrica en Barrio Obrero y afirma que superar una crisis económica en una familia es una carrera de persistencia, pero que con predisposición y teniendo como centro a los hijos todo es posible.
“No hay que focalizarse solamente en lo negativo sino ver qué oportunidades se podrían sacar”, expresó. Aunque hubo noches sin dormir, con preocupaciones a cuestas, señala que el ser papá le ayudó a observar la vida de manera diferente y le da otra energía.
