Julia Ayala, del local Dos Hermanos, por ejemplo, comentó que vende muchas milanesas, empanadas, tortillas, sobre todo para el desayuno. Atiende hace una semana desde las 5:30 hasta las 17:00. “La gente está subiendo a comer en nuestros locales”, comentó, recordando que se encuentran en el entrepiso del Bloque C.
También Idalina Medina, con “La cocina de Lina”, ofrece en el mercado un menú diferente cada día. Su fuerte es hacer empanadas artesanales, con masa casera. Para el desayuno, ella ya atiende desde las 4:00 y ofrece cocido y café que se pueden acompañar con mbeju.
Todos los locales del Patio de Comidas abren de lunes a lunes, ya que el mercado nunca deja de funcionar y los propietarios y trabajadores de los demás comercios son hasta ahora sus principales clientes.
Quejas
Los propietarios de los locales de comida se quejaron del reducido espacio con que cuentan para la preparación de sus alimentos y para la ubicación de los visicoolers, en los que deben enfriar las bebidas que también venden. Debido a este inconveniente, algunos de ellos aún no pueden empezar a trabajar, ya que ni siquiera pueden ingresar sus cocinas.
Por su parte, la administración del mercado privado notificó a cada uno de los locatarios que ellos sabían la dimensión de los locales que compraron cuando firmaron el contrato y que busquen la manera de adecuarse a dicho espacio.
El tamaño de los comedores oscila entre 5 m2 y 7 m2, siendo los más grandes los ubicados en las dos esquinas del recinto.
