El fiscal del ambiente, Carlos Rojas, informó ayer a nuestro diario que ese caso está varado en Cámara de Apelaciones y que hasta hoy no le han notificado acerca de ninguna resolución, en un proceso en el que se presentaron varios incidentes, según lo explicado.
En junio de 2013, Rojas imputó al entonces presidente de la Dirección Nacional de Aeronáutica Civil (Dinac), Carlos José Fugarazzo, y a Heriberto Osnaghi Doria, ministro del Ambiente. También a Ángel Daniel Lird Martínez, que se desempeñaba como asesor jurídico de la Secretaría del Ambiente (Seam), y a Gloria Elizabeth Rivas Rodríguez, directora general de Control de Calidad Ambiental y Recursos Naturales de Seam en esa administración.
Seis meses después, en diciembre de 2013, el fiscal presentó acusación ante el Juzgado de Luque, en la causa 170/13 “Personas innominadas s/ supuesto hecho de incumplimiento de obligaciones legales referentes a medidas de mitigación ambiental, usurpación de funciones públicas y prevaricato”. Tomó el caso el juez Alberto Sosa, pero tras ser suspendido por el Jurado de Enjuiciamiento por mal desempeño en sus funciones, quedó en manos de la jueza de Limpio, Elsa Idoyaga, y luego, llegó hasta la jueza María Fernanda García.
Pero antes de dejar el caso, Sosa sobreseyó definitivamente a Fugarazzo, sin siquiera realizar la audiencia preliminar correspondiente, sino que simplemente a través de resolución. El fiscal Rojas recordó que apeló ese sobreseimiento y la carpeta fue a Apelaciones, en donde se encuentra hasta la fecha.
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Justifica obra actual
Por su parte, el titular actual de Dinac, Luis Aguirre, no quiso opinar sobre lo ocurrido en la administración anterior, alegando que “se trata de corregir e ir hacia adelante”. Ahora, tras la realización de estudios, se busca nuevamente el desvío del Itay, por un monto de casi US$ 30 millones.
De acuerdo con lo resaltado, no solo se tiene licencia ambiental, sino que además se realizó un estudio hidrológico del cauce en toda su extensión, desde donde comienza hasta su desembocadura en el Río Paraguay.
Argumentó que es necesario el alejamiento del Itay de la pista de aterrizaje, considerando que el agua “ha estado llegando de forma agresiva” hasta la zona.
Drenajes en la pista
La Organización de Aviación Civil Internacional (OACI) había recomendado más bien la construcción de desagües pluviales, de modo a que no se acumule agua en las pistas. Al respecto, señaló que la inversión prevista vía asociación público-privada para la ampliación del aeropuerto incluye drenajes debajo de la pista.
Dijo que otra situación peligrosa que se logró solucionar fue la instalación de piscinas en el Comité Olímpico. Hace dos años, hubo un encuentro de especialistas en peligro de aves en la aviación, que se realizó justamente cerca de dicha obra. Los expertos recomendaron el cierre, lo cual se logró, según la referida fuente.
El pasado y el presente
El proyecto actual del MOPC prevé dos paquetes: la “construcción de lagunas de atenuación de crecidas en el Parque Guasu de Asunción”, que costaría US$ 12 millones, y la “regularización del cauce del arroyo Itay en la zona del aeropuerto internacional”, por unos US$ 18 millones.
En cuanto a los fosos de la terminal aérea, los mismos fueron abiertos en 2013 por el consorcio de las empresas CIV SA (Isacio Vallejos), y M&T (Julio Mendoza), que sacaron de allí unos 175.000 m³ de tierra para el terraplén de la avenida Ñu Guasu.
