Señaló que el fuerte de La Huerta es su enfoque técnico, que incluye aprendizaje práctico en agricultura, ganadería, soldadura, carpintería rústica, pintura, trabajo de tambo y estancia.
El mejor egresado del BTA (Bachiller Técnico Agropecuario), Claudelino Soto Martínez, agradeció la enseñanza integral recibida y apuntó que “solo a través del estudio se consigue mejor calidad de vida”. Doerksen advirtió a los jóvenes de no meterse con tabaco, alcohol y las drogas, “porque en las comunidades hay de todo”.
Durante el acto se inauguraron una nueva cocina y un salón comedor y multiuso, construidos por la gobernación de Boquerón por G. 308 millones. La Huerta es un centro de capacitación agropecuaria de la Asociación de Servicios de Cooperación Indígena Menonita (ASCIM), exclusivamente para jóvenes indígenas, en gran parte autosuficiente gracias a una estancia que posee, con 1.000 animales vacunos para la venta y autoconsumo.
