El 50% de la energía de Itaipú es de Paraguay

Este artículo tiene 8 años de antigüedad

La historia de Itaipú es el registro sistemático de las concesiones de los gobiernos paraguayos de turno a sus pares del Brasil a cambio de que este país financiara la ejecución del proyecto hidroeléctrico.

A pesar de que el proceso avasalló nuestros intereses en la obra, los gobiernos que se sucedieron en la cresta administrativa de nuestro país dedicaron más tiempo a justificar ese estado de cosas en vez de reivindicar los justos derechos paraguayos conculcados.

En el proceso de transición del Acta de Foz al Tratado de Itaipú, principios como el “justo precio” se convirtieron para el Paraguay en exóticas fórmulas compensatorias o autocompensatorias, que en principio formaron parte del costo de producción de la usina.

El siguiente eslabón de la cadena de entregas paraguayas fue la forma de gobierno de la entidad, que se formalizó en el primer Anexo A del Tratado y en la Nota Reversal de distribución de cargos (N.R. 7) que dieron al Brasil la Dirección General, la Técnica y la Financiera, dotando inclusive al director general con la atribución del voto de desempate en el Directorio Ejecutivo.