Como es sabido, la intención argentina es destrabar la revisión del Anexo C del tratado que se inició en junio de 2014, donde el principal objetivo es “la clarificación” de todas las cuentas. Esta posición fue la defendida por el Gobierno paraguayo como condición para avanzar posteriormente en los demás temas de la hidroeléctrica.
Entretanto, la prioridad para el Gobierno argentino es concretar la ampliación de la capacidad instalada en Yacyretá por medio de la instalación de tres turbinas más en la central principal y la construcción de una nueva central hidroeléctrica con cinco turbinas bulbo en el vertedero ubicado sobre el brazo Aña Cua del río Paraguay.
Actualmente, la potencia instalada de Yacyretá –con veinte turbinas– es de 3.200 megavatios (MW); sin embargo, solo operan 18 máquinas. Desde la central de Yacyretá se produce un 20 por ciento de la energía que consume la Argentina y el 30 por ciento de la energía hidroeléctrica del vecino país.
