En primer año de APP, concesionario ya debe “mantener” 10 aeropuertos

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El aeropuerto Silvio Pettirossi recauda hoy una cifra de casi G. 300.000 millones al año, que alcanzan para subsidiar 10 aeropuertos más pequeños. En cuanto entre el operador privado (que sería Sacyr-Agunsa), deberá recaudar lo suficiente como para que el 32% de sus ingresos brutos alcance para mantener esas terminales, según la expectativa existente.

En la licitación por alianza público-privada (APP), que tiene como virtual ganador al consorcio Sacyr-Agunsa, hay muchos aspectos que hacen dudar de la conveniencia del negocio para el Estado. Uno de ellos, si no el principal, es el canon del 32,06% de los ingresos brutos ofrecido por el consorcio, que deben ser suficientes para mantener 10 aeropuertos cuya subsistencia depende directamente de lo que recauda hoy el Silvio Pettirossi, según explicó ayer la ingeniera Claudia Centurión, directora de Proyectos Estratégicos del Ministerio de Obras Públicas.

Es decir, el Estado cuenta con que el privado obtenga un nivel de eficiencia que al primer año le permita pagar en concepto de canon lo mismo que ya se está recaudando, y además de eso con el 68% restante cubra sus costos e inversiones, lo que, según entendidos, sería difícil de alcanzar.

Otra cuestión es que las inversiones se harán en etapas y la única inversión obligada es la primera y principal (de 110 millones de dólares aproximadamente). Las siguientes dependen de que la terminal aérea alcance la cantidad de pasajeros que justifique hacer más inversiones.

En ese sentido, a la posibilidad de que no se alcance la cantidad de pasajeros estimada para dentro de 10, 15, 20 y 30 años, se le otorga la calidad de “riesgo para el contratista” y no riesgo asumido por el Estado.

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De las declaraciones de la directora de la DIPE se desprende que el Estado confía en que el operador privado tenga el mayor interés en aumentar progresivamente la cantidad de pasajeros, motivado por el lucro.

Cualquiera sea finalmente el caso, sea que se obtenga o no el aumento de pasajeros, lo cierto es que el Estado le entregará al privado un aeropuerto que hoy recauda lo suficiente para subsidiar a otros 10 aeropuertos y que la APP está planteada de forma tal que se pretende que con solo el 32,06% se pueda cubrir ese subsidio.

Aunque el Estado conserva en la APP la facultad de fijar las tarifas que pagará el usuario de la terminal aérea, resulta muy difícil creer que se lograrán los objetivos sin modificarlas.

En ese sentido, se debe recordar que la tasa que hoy se cobra en nuestro aeropuerto, de 41,5 dólares, está entre las más altas de la región. En Uruguay está en 29 dólares y en Brasil la más alta es de 36 dólares. Si la tasa sube desmesuradamente se corre el riesgo de que se pierda conectividad.