Así dijo anoche a nuestro diario el jefe comunal de Benjamín Aceval, Óscar Duarte, quien junto a otros varios de sus colegas del Bajo Chaco y el Chaco Central lanzaron el martes la voz de alerta respecto al inminente rebaje en el tributo inmobiliario rural, porque alegan que les va a perjudicar justamente a los municipios más pobres, e iniciaron una serie de contactos que continuaron ayer tanto a nivel del Poder Ejecutivo como del Legislativo.
Hacienda había aceptado una petición de gremios de producción rural para bajar el impuesto, argumentando dificultades para calcular con exactitud los nuevos valores a partir de los factores establecidos en la ley que el año pasado impuso el aumento hasta cuatro veces más de lo cobrado en 2015.