Macchi puso en duda que las autoridades del Instituto sepan cuáles son los inmuebles de los que se debe desprender la entidad, cuáles retener y cuáles desarrollar a través de una asociación con el sector privado, porque solo retenerlos tampoco tiene mucho sentido. “Lo que evidentemente no funciona es la explotación directa del IPS de sus propiedades inmuebles, por lo que se publica es muy malo gestionando alquileres, arrendamientos, contratos, etc. Entonces, además de ver perder la oportunidad de ganar, termina teniendo costos o ingresos muy por debajo de lo que le cuesta mantener esos inmuebles”, expresó.
Abanico de opciones
Al referirse a la administración de los fondos de pensión, el banquero señaló que en otros países estos recursos tienen un abanico mucho más abierto de posibilidades de inversión, mientras que en nuestro país están bastante cerradas. “El IPS solo puede invertir en el sistema financiero, sobre todo, por la falta de un mercado de valores y capitales más movilizado”, dijo.
Añadió que en otros países estos fondos pueden hacer un “mix” (mezcla) muy diferente entre inversiones de renta fija y variable. “Acá solamente tienen inversiones de renta fija y la especulación con los inmuebles es la posibilidad de renta variable con la valorización en el tiempo, pero incluso eso en otros países se hace a través de instrumentos financieros que lastimosamente en el nuestro no existen”, manifestó.
Afirmó igualmente que en el extranjero estos fondos también son invertidos en bonos del Estado, en cédulas hipotecarias, en bonos de empresas, de shoppings. “Es decir, se financian grandes obras con esos recursos financieros, pero en realidad lo que compra es un bono de renta fija o una acción de renta variable”, explicó.
Preguntado sobre si habría que sacar una ley que le permita al Instituto acceder a una gama mayor de posibilidades de inversión, Macchi contestó que eso requiere un cambio en la ley para dar legitimidad a lo que hace el Instituto, que hoy tiene un reglamento de inversiones que le permite algunas cosas, pero otras no. “En realidad, las cosas que faltan es bueno que esté en la misma ley y que esta sea la que le dé las atribuciones, porque de lo contrario surgen cuestionamientos cuando el instrumento es un simple reglamento”, remarcó.
Desmentido
Al señalársele que un diputado, que se opone a la sanción de una ley que le devuelva al IPS la facultad de enajenar sus inmuebles, ha sostenido que no vale la pena vender los inmuebles para engrosar unos US$ 800 millones que la institución hoy tiene en los bancos, en Certificado de Depósito de Ahorro (CDA), y a un alto riesgo, Beltrán Macchi respondió: “Lo que el IPS tiene depositado no se puede calificar de alto riesgo, sobre todo considerando la sólida situación del sistema financiero paraguayo. Yo diría que esa es una afirmación que no corresponde a una realidad que vemos a través de los informes que del sistema financiero hacen tanto los organismos internacionales como las calificadoras de riesgos”.
Añadió que la necesidad de cambiar la ley obedece a la necesidad de que los fondos puedan ser invertidos en una diversidad de instrumentos financieros nuevos. “Que pueda participar en el desarrollo inmobiliario, a través de instrumentos de renta, y así acabar con la mala gestión. Yo creo que el IPS hoy se está perdiendo la oportunidad de participar del ‘boom’ de los negocios inmobiliarios en el Paraguay, por limitaciones en su capacidad de inversión”, dijo.
