En diciembre último, luego de la caída que hubo en noviembre, el nivel de utilización de la ANDE de la energía de la hidroeléctrica paraguayo/argentina subió al 1,07% del total que produjo en ese mes.
De la diferencia, 99,2 y 98,93% obviamente, se aprovechó el sistema eléctrico argentino. Apuntemos también que la generación acumulada en los 12 meses de 2017, 20.827.678 MWh, el Sistema Interconectado Nacional (SINP) de nuestro país, a través de la ANDE, retiró 1.236.411 MWh, el 5,9%.
Si aplicamos el Art. XIII del Tratado (“La energía producida por el aprovechamiento hidroeléctrico ...será dividida en partes iguales entre los dos países...”), tendremos que el año pasado, 10.413.839 MWh pertenecían a nuestro país.
Visto que la ANDE retiró en todo ese ejercicio 1.238.411 MWh, se puede concluir que cedió al sistema argentino el 88,12% de su energía y, lo más llamativo, que hasta la fecha no pagaron aún por un solo MWh de ese cuantioso flujo de electricidad.
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Hasta diciembre, según fuentes del Ministerio de Hacienda, Argentina debía a nuestro país US$ 79.839.900, resultado de una liquidación que todavía realizan con los parámetros de la Nota Reversal del 9 de enero de 1992.
En enero de este año, según fuentes locales de la entidad binacional, la ANDE retiró de Yacyretá 104.341 MWh, 84.074 MWh más que en diciembre último, pero muy por debajo aún de la cantidad que había contratado la estatal en enero del año pasado, que fue de 262.304 MWh, o de febrero, que alcanzó 229.530 MWh.
La tendencia marcadamente bajista en el cuadro de suministro a la estatal paraguaya comenzó en abril pasado, con 89.633 MWh, 88.633 en mayo; 86.908 en junio; 88.241 en julio, 53.657 en agosto; 50.247 en setiembre; 41.201 en octubre; 14.803 MWh en noviembre y 20.267 MWh en diciembre.
Según registros hechos por especialistas del Sector Energía de nuestro país, la franja que cubre la energía de Itaipú de la demanda de energía eléctrica se amplió del 75,5% al 86% entre 2016 y 2017; en tanto que Yacyretá se contrajo de un 16,5% en 2016 a tan solo el 8% en 2017.
De acuerdo con estos estudios, la participación de la usina paraguaya de Acaray también achicó su participación de un 8% a un 6%.
El aprovechamiento decreciente de la energía de Yacyretá, según explicaban responsables de la empresa eléctrica estatal a finales del año pasado debía atribuirse exclusivamente a razones económicas.