En algunas de las adjudicaciones favoreció a: Cooperativa Multiactiva de Servicio de Transporte (integrada por choferes de la línea 33); Cooperativa Multiactiva y Trabajadores del Transporte (línea 22); Empresa de Transporte Guaraní (líneas 2 y 7 (itinerario hasta la Villa Conavi y Huguito de Limpio) y Empresa Ciudad Mariano Roque Alonso.
Amarilla aseguró ayer que los socios del Cetrapam aún no le perdonan el hecho de no prestarse a sus intereses.
Enfatizó que las denuncias no tienen razón de ser, ya que como interventor se adecuó a la Ley 1590/00, que crea la Setama, y a las leyes administrativas.
Confirmó que no entregó ninguna información a la Cámara de Diputados, ya que dijo que no tenía obligación legal. Lo hizo ante el Poder Ejecutivo.
El ahora candidato a senador por el PLRA dijo que cuando asumió el cargo de interventor, el 19 de setiembre de 2008, existían líneas que operaban con órdenes judiciales o que estaban por vencer sus concesiones.
En el primer caso decidió crear una normativa para que las empresas “mau” tengan la oportunidad de formalizar su operación. Esto fue la razón de ser de los “permisos provisorios” (hasta un año) y que Cetrapam y funcionarios dijeron que no corresponde porque no está previsto en la citada ley.
Amarilla dijo que las líneas 20 y 14 ganaron en forma legal licitaciones. Señaló que las empresas fueron canceladas por el consejo de la Setama sin que haya agotado los pasos legales, entre ellos sumario administrativo. Informó que su proyecto ejecutivo de empresas de transportes tenía tres etapas: formalización, racionalización y modernización.
