Experto objeta idea de convertir el complejo de IPS en un gran hospital

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Convertir el abandonado complejo habitacional de Mariano Roque Alonso en un “gran hospital” no es una buena idea, puesto que sus obsoletas edificaciones no se ajustan, en absoluto, a las normas, ya sean locales como internacionales, alertó el especialista en certificación y protección contra incendios, Juan Pablo Bareiro Frachi.

–¿Por qué no se puede transformar estas estructuras en un hospital?
–Nosotros denominamos hospital a un edificio que tiene que tener cuidados de terapia intensiva, maternidad y quirófano. Un hospital posee 73 sistemas que guardan relación con el cuidado general del paciente y lo relativo al cuidado de la salud propiamente dicho. Dentro de eso, como mínimo el techo de un hospital debe tener 3,80 metros de altura, donde los primeros 2,80 metros son destinados a la sala en sí, y lo que queda para un entretecho donde van las tuberías de gas, electricidad, sistema antiincendio, de alarma, etc. Estas son establecidas por normas internacionales y también locales. Además, una sala con pacientes tiene que tener 13 tomacorrientes, seis conectores de oxígeno, 17 tomas eléctricas para diferentes equipos. O sea, no es tan fácil construir una sala ahora, ni siquiera de internados, y ni qué decir una de terapia intensiva.

–Entonces, estas edificaciones abandonadas hace 20 años no servirán para este propósito...

–No van a servir para un hospital. Primero, porque las columnas son cortas, los entrepisos no tienen la altura recomendada, y aunque se quiera hacer, no va a poder soportar un sistema hospitalario, sobre todo por los equipamientos. Tampoco se puede colocar estos equipos y tuberías por el techo, porque es el piso del siguiente nivel, y los equipos de internación, de terapia intensiva, etc., deben tener un soporte especial.

–¿Cuáles son las normas nacionales que regulan este tipo de edificios?
–En el 2012 cambiaron todas las normas internacionales relacionadas en cuanto a diseño y construcción de hospitales. Localmente tenemos el Manual de Certificación y Aprobación, surgido de un Decreto del Poder Ejecutivo, y que es administrado por la Superintendencia de Salud, que se refiere a que un hospital tiene que ser de Nivel 3, de alta complejidad. En este caso concreto no se pasaría siquiera el Nivel 1. Aparte, existen varias normas internacionales, una de las cuales es la NFPA 99, de sistemas de protección de hospitales. Además, hoy día ya no se pueden construir hospitales verticales, todas deben ser horizontales, y con un máximo de tres niveles: subsuelo, planta baja, primer piso y, máximo, un segundo piso.

–¿Las normas internacionales también rigen para el Paraguay?
–El Manual de Certificación de la Superintendencia las toma como referencia, pero no existe un acuerdo firmado sobre este asunto, porque entonces habría que aplicarlas en el Paraguay, y ningún hospital pasaría las pruebas y no van a poder certificar.

–Las que van a ser construidas ahora, al menos, las deberían cumplir...

–No existe un solo nuevo hospital construido en los últimos cinco años. Uno que se quiso hacer es el hospital de Policía, pero tampoco reunió las condiciones para ser denominado hospital. Lo que existen son edificios que se adaptan para hospitales, y que deberían cumplir las exigencias contenidas en el mencionado decreto, que está vigente desde el 2009.

–¿Entonces debería demolerse todo y construir un nuevo hospital?
- Yo creo que el predio da, pero también hay que respetar las distancias mínimas con otros tipos de edificios. O sea, un hospital no puede estar al lado de un complejo habitacional. Vamos a suponer que en ese predio existe el espacio físico para construir, pero las normas advierten que no se lo puede levantar cerca de viviendas, ni siquiera de una lavandería, salvo que sirvan para residencia transitoria de la gente que trabaja en el hospital.