20 de Enero de 2012
Gobierno organiza una "fiesta popular" con 86 toneladas de tomates podridos
En una "desorganizada fiesta popular", el Gobierno Nacional dejó que cerca de 400 pobres indigentes de Cateura llevasen para consumir cerca de 86.
La Dirección Nacional de Aduanas (DNA), el Servicio Nacional de Calidad y Sanidad Vegetal y de Semillas (Senave) y la Secretaría del Ambiente (Seam) terminaron por dejar que los más pobres se apropien de las 3.600 cajas de tomates, mayormente podridos, que debían ser destruidos.
Las cerca de 86 toneladas de la hortaliza fueron rechazadas la semana pasada por la Aduana en el Puerto Itá Enramada porque carecían de la garantía de sanidad que debía otorgar el ente fitosanitario de la Argentina, y del documento conocido como acreditación fitosanitaria de importación (afidi) del Senave de Paraguay.
La referida partida de tomates estaba distribuida en tres camiones de gran porte y pertenecía a la firma Aldo Martín Villarreal .
Según los datos, el cargamento no presentó el Certificado Fitosanitario del país de origen, por lo que fue devuelto a la Argentina. El país vecino tampoco permitió el reingreso del cargamento, razón por la cual se dispuso su "destrucción".
Según se supo, quien recomendó que la "destrucción" de los tomates se haga en Cateura fue el Ing. Agr. Ulises Lovera, de la Seam.
Los hechos
Los tres camiones con 1.200 cajas de tomate cada uno salieron escoltados del Puerto Itá Enramada cerca de las 15:30, y primeramente intentaron ingresar a la zona de Cateura por el lado que viene desde la calle Japón. Allí, siendo cerca de las 16:20, fueron interceptados por una "comitiva de espera" que subió a los camiones y empezó a saquear la carga. En dicha circunstancia, incluso un joven fue arrastrado desde el cuello por los piolines y casi fue arrollado bajo las ruedas de uno de los transportes. Luego, la Policía controló la situación y la comitiva dio media vuelta y se dirigió hacia el sector sur de Cateura, desde el Cerro Lambaré. Allí, a unos 200 metros antes, fueron nuevamente saqueados los camiones. Finalmente, llegaron hasta el acceso del basural, pero los guardias no permitieron el ingreso al predio, por lo que se procedió a dejar que la gente llevara a sus casas lo que quedaba de las 3.600 cajas de tomate. La responsable del Senave, Lic. Adela Torales, dijo que dicho ente no era responsable del triste espectáculo que se vivió.






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