Alerta que el mayor perjudicado –nuevamente– sería nuestro país.
Al respecto, el titular del gremio importador, Ing. Max Haber, manifestó que en el Centro están convencidos de la importancia de la liberación del comercio (compra, venta, inversiones) tanto a nivel mundial como regional, para generar el anhelado crecimiento económico y social de los pueblos. “Consideramos sumamente necesaria la eliminación progresiva de las barreras al comercio y a la inversión, ya sean arancelarias o paraarancelarias, de modo a estimular al comercio mundial”, resaltó.
En cuanto al tema en cuestión, el gremio considera que históricamente se ha demostrado a nivel mundial que el proteccionismo, lejos de constituirse en una solución para la economía de un país, solo ha servido para apoyar a algunos sectores específicos –por lo general poco competitivos– y de bajo efecto multiplicador a nivel nacional. “Es más, en la histórica discusión entre libre comercio y proteccionismo, siempre ha salido victorioso el primero, pues es el que genera más ganadores que perdedores, tanto a nivel interno como externo, y no propicia ninguna desigualdad de oportunidades entre los agentes económicos”, expresó. Añadió que, por lo general, los sectores económicos protegidos, lejos de esforzarse y capitalizar todo el apoyo recibido para elevar su competitividad, solo han podido operar eficientemente cuando contaban con ayuda externa y, caso contrario, se vuelven poco competitivos, lo cual les obliga a salir del mercado. “El uso de barreras arancelarias y extraarancelarias, para limitar el acceso a los mercados, cercena el deseado incremento comercial e integración económica entre nuestras naciones. El aumento de costos para el sector formal relacionado al comercio exterior –en este caso aumentándose el AEC– termina finalmente potenciando la ilegalidad en todas sus formas (principalmente el contrabando), y perjudicando a las empresas formales, al fisco en sus recaudaciones y, por ende, a la economía en su conjunto”, advirtió Haber.
Alertó que un arancel elevado para extrazona le significará a nuestro país una mayor dependencia de los demás Estados parte, reduciendo las posibilidades de adquirir mayor variedad de productos –tanto bienes de capital, intermedios como de consumo– a precios y calidad competitivos mundialmente, para beneficio del consumidor final.
