“Interpretación semántica” le costará G. 2.152 millones más a ANDE, dicen

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El consorcio Engineering SA-ISC SRL, descalificado por la ANDE del proceso licitatorio para la ampliación de la subestación de Tres Bocas con el argumento de que no posee experiencia específica en ese tipo de obras, asegura que la estatal comete un error que le hará pagar de más.

Entre los alegatos ofrecidos ante la Dirección Nacional de Contrataciones Públicas (DNCP) durante la sustanciación de la protesta contra la adjudicación de la ANDE a favor de la firma CIE por G. 17.042.824.440, el consorcio Engineering SA-ISC SRL manifiesta que la errónea “interpretación semántica” efectuada por la empresa estatal entre lo que es un contratista y un subcontratista, le hará pagar G. 2.152 millones de más.

La firma señala que desde el punto de vista semántico, comercial y contractual, la palabra o figura de subcontratación implica que hay una empresa que funge de “contratista principal” que a su vez contrata una parte o todo de una unidad de obra, a una tercera empresa, por la razón que sea. Y a este subsecuente contrato se lo denomina “subcontrato” y “subcontratista”.

Agrega que desde el punto de vista técnico, si el “contratista” encarga al subcontratista el total de una unidad especializada de obra, por ejemplo toda la subestación transformadora de una planta industrial o de un edificio, el subcontratista es técnicamente único y total responsable por la obra eléctrica completa. No importa la denominación que se haya usado, contratista o subcontratista, es el único responsable por esa parte de la obra y debe tener solvencia técnica, financiera e infraestructura para ejecutar satisfactoriamente esa obra eléctrica muy especializada; entonces, es encargado, responsable principal o único de dicha parte de la obra.

En la licitación convocada por la ANDE para ampliar la subestación de Tres Bocas exige en el pliego que el oferente haya fungido de “contratista principal”, pero lo que realmente busca es comprobar que la empresa a la que adjudicará su obra tiene la experiencia real comprobada de haber construido y ser responsable por el total de una obra similar a la que está licitando, en este caso, una subestación de 66/23 kV, con suministro de equipos y proyecto.

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Agregan que esta calidad de responsable único y global por la construcción de una subestación de Engineering quedó acreditada fehacientemente por el certificado de ejecución que CGI Ingeniería, empresa de construcción civil contratada por Inpasa para su planta industrial de alcohol, emitió a favor de Engineering. Y ya en 2012 con estos antecedentes de obra ANDE acepta este antecedente técnico de Engineering y le adjudica una licitación para la construcción de una subestación similar de 66/23 kV en Ciudad del Este, por lo cual llama la atención que ahora lo rechace.

Al respecto fue consultado el ingeniero Ubaldo Fernández, gerente de proyectos de la ANDE, quien también integró el Comité de Evaluación de esta licitación y ratificó la posición del ente de que solo se apegó a lo que pide el pliego.

El funcionario aclaró también que en el caso de la subestación de Ciudad del Este, el contratista principal no fue Engineering sino Campo Grande Ingeniería; además, dicho contrato no incluyó el diseño ni los suministros requeridos en el pliego, por lo cual la oferta tuvo que ser desestimada.

Dudan de la imparcialidad

A pesar de haber admitido la protesta como el recurso de reconsideración presentado ante la DNCP, existen serias dudas de la imparcialidad de este organismo para juzgar este caso, teniendo en cuenta que el director Santiago Jure fue asesor jurídico de la firma CIE, adjudicada con el millonario contrato por la ANDE.

Si bien el mismo ya se apartó del proceso y lo dejó en manos de su encargado de despacho, Luis Godoy, quien firmó las dos resoluciones, la pregunta que se hacen los recurrentes es qué autonomía y autoridad tendría un subalterno para sostener una opinión en contrario o desobedecer al titular de la institución.