La alcoholera de Petropar quedó paralizada otra vez

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La alcoholera de Petropar asentada en Mauricio J. Troche una vez más dejó de operar el domingo, constituyéndose en una de las tantas interrupciones que tuvo la fábrica en lo que va de la presenta zafra. A pesar de que sus autoridades digan que “su rendimiento mejoró”, lo cierto es que cada día está en peores condiciones por su manejo político-partidario y por corrupción.

La planta de Petropar el domingo estuvo de nuevo paralizada durante toda la jornada, por avería en un rulemán del eje de molino.

La fábrica amaneció con una inmensa cantidad de camiones con caña de azúcar que la rodearon, a causa del paro. Contrariamente a lo que aseguran las autoridades de Petropar, actualmente la alcoholera se encuentra atravesando por sus peores momentos, ya que de los seis molinos solo trabajan cuatro, registrando, por ende, una mínima extracción y bajísimo rendimiento, a pesar del reciente comunicado emitido por Petropar, que aseguraba lo contrario.

Sucesivas fallas y manejo político

Un antecedente inmediato de la citada pésima situación técnica de la industria ocurrió hace unas semanas, cuando sufrió roturas en los reductores de accionamiento de las cuchillas.

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En dicha ocasión, el gerente general Adalberto Giret, puesto en el cargo por el presidente Horacio Cartes a pedido de políticos colorados oficialistas de la zona como el senador Gustavo “Pipo” Alfonso y el diputado Fernando Ortellado, y sus jefes del área industrial realizaron los contactos para traer por la frontera seca (Pedro Juan Caballero) repuestos usados, presumiblemente de contrabando, para el montaje de las piezas.

En esa oportunidad fueron destruidas las dos cuchillas, por lo que la planta se vio obligada a parar por espacio de cinco días. Con las piezas usadas se pudo montar una de las cuchillas, por lo que empezó nuevamente a operar la alcoholera, hasta que de vuelta se destruyó otra pieza fundamental del establecimiento. En este caso se trató de la turbina que mueve los molinos 5 y 6, con sus respectivos reductores, lo que implicó una pérdida aproximada de G. 3.500 millones, lo que otra vez ocasionó más paralizaciones.

Hasta hoy siguen sin funcionar los citados molinos, mientras que la segunda cuchilla fue montada la semana pasada. En estas condiciones es casi imposible que la planta tenga el rendimiento de 68 litros por tonelada como asegura Petropar. nsanchez@abc.com.py