Ayer se produjo la nueva interrupción de actividades en la industria de alcohol de Petropar en Mauricio José Troche, Dpto. de Guairá, según fuentes de la propia fábrica que aseguran que probablemente la paralización se extienda por varios días atendiendo que en esta ocasión se debe a la falta de ingreso de materia prima. Las constantes lluvias y la falta de camino de todo tiempo hacen que el cañicultor no pueda acercar su cosecha.
No obstante, la petrolera estatal debió implementar cupos libres a los cañeros censados, lo que hubiera permitido, en estos casos, que el productor más eficiente pudiera ingresar su producción para no quedar inmovilizada la planta. Actualmente, las entregas de cupos son dirigidas y se prioriza la afinidad política del cañicultor, según indicaron productores indignados y perjudicados con este sistema, y que solicitaron la omisión de sus nombres.
También dijeron que para no paralizar la fábrica debieron haber concedido dichos cupos a productores de zonas cercanas a la alcoholera, como el caso de los de Colonia Independencia (Guairá), que sí poseen caminos de todo tiempo y pudieron haber entregado la materia prima a Petropar.
Sin embargo, el manejo de los cupos sigue siendo político y no económico, como caracteriza a esta planta. Alto costo
y mala calidad
El resultado económico de la zafra de este año se vislumbra “oscuro” para la alcoholera. Primero, porque no logra trabajar en forma continua debido a las averías registradas en áreas fundamentales del molino, por lo que actualmente apenas se encuentran activos 4 de los 6 molinos de la planta. Esto tendría un altísimo costo, ya que Petropar paga por mala calidad de materia prima (ver foto) G. 160.000 más IVA por tonelada, mientras que el sector privado G. 120.000, IVA incluido. Esto presagia bajo rendimiento y un precio final que rondaría los G. 7.000 por litro, cuando el sector privado vende entre G. 2.800 a G. 3.000.
