Se trata de la licitación pública internacional Nº 854/2013, que se realizó bajo la modalidad de subasta a la baja electrónica y que fue adjudicada inicialmente a la firma argentina Industrias Metalúrgicas Pescarmona SA (Impsa).
Esta misma empresa ya tenía a su cargo los trabajos de repotenciación de la central hidroeléctrica de Acaray, para incrementar la potencia nominal de los generadores 3 y 4, de 60 MVA a 50 Hz, lo cual representaría un margen de 25% de aumento en su capacidad.
El argumento esgrimido por las autoridades de la ANDE para dejar sin efecto la licitación fue un informe elaborado por su Gerencia Técnica del 30 de agosto de 2013. En este documento interno se señalaba que, “debido a los trabajos de emergencia al que fue sometido el Grupo 3, de la central Acaray, conjuntamente con la Itaipú, se logró solucionar definitivamente el problema de rotura de pernos y vibración excesiva”.
Según las versiones recogidas, este trabajo no se realizó de manera adecuada, razón por la cual se produjo el desprendimiento del cono difusor de la turbina. Se estima que, solo en generación, las pérdidas para la ANDE rondarían los US$ 2 millones. Cabe mencionar que la ANDE últimamente venía comercializando la energía de Acaray a la Argentina.
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Consultado al respecto, el Ing. Héctor Vera, jefe de mantenimiento de líneas de la ANDE, afirmó que todos los equipos de la central reciben todos los mantenimientos en forma periódica.
No supo precisar la causa de la avería y dijo que aún estaban analizando lo ocurrido porque al lugar no se accede con facilidad.