La industria activa en un mercado “bastante competitivo, pero injusto”

La industria paraguaya activa en un mercado local y regional muy competitivo, pero a la vez injusto, afirma en esta entrevista el presidente de Molino Asunceno Alberto Heilbrunn SA (Maahsa), Esteban Morábito Heilbrunn. Con 91 años de existencia, se trata de la única empresa fundadora de la UIP que se ha podido mantener en el mercado nacional hasta hoy, según dijo, a base de una reconversión, eficiencia e innovación.

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–¿Quién fue Alberto Heilbrunn?

–Mi abuelo, don Alberto Heilbrunn, inmigrante alemán, naturalizado paraguayo, fundador de Molino Asunceno Alberto Heilbrunn SA (MAAHSA), llega alrededor del año 1900 al Paraguay, y en el año 1925 funda la sociedad anónima sobre la base de un negocio unipersonal que habría iniciado alrededor de 1910. La ubicación de la fábrica fue sobre una de las siete colinas de Asunción (capitán Figari y Manuel Domínguez). En 1916 construye el silo de cemento, que hasta hoy está visible, siendo uno de los primeros silos del país, con una capacidad de 350 toneladas de arroz.

–¿Cuál fue su aporte para el empresariado nacional?

–El 20 setiembre de 1936, don Alberto Heilbrunn participaba de la primera comisión directiva fundadora de la UIP, hecho que lo destaca hasta el día de hoy. Fue uno de los seis empresarios que tuvieron a su cargo la fundación del gremio, que acaba de cumplir 80 años. Además, fue fundador y primer presidente de la Cámara Paraguayo Alemana. En lo deportivo, fue cofundador del Asunción Tenis Club.

–¿Cómo logró Maahsa seguir en el mercado, luego de tantos años de existencia?

–Se ha mantenido en el mercado con productos que son el resultado de un gran esfuerzo de investigación, desde su Departamento de Investigación, desarrollo e innovación. Maahsa sigue creciendo, aunque sabemos que estamos en un mercado muy competitivo, además de injusto. Dentro del Mercosur, todos usan libremente el mercado paraguayo, y los industriales paraguayos no podemos vender libremente nuestros productos a los demás países, principalmente al Brasil y a la Argentina. A pesar de esas dificultades, a lo largo de todos estos años, Maahsa ha aportado el resultado de su investigación a los hogares del Paraguay y el mundo. Nuestro lema es “Maahsa protege su casa, protege su hogar”.

–¿Cómo fue el proceso de reconversión?

–En 1980 me hago cargo, comprando las acciones a mi abuela, a mi madre y a mis tíos, y doy un vuelco, pasando del arroz a la elaboración de productos domisanitarios. Es política de Maahsa reconvertirse constantemente, adaptándose a las nuevas necesidades que vayan surgiendo para satisfacer y adelantarnos a las necesidades del usuario final.

–En un mundo que exige innovación, ¿cómo anda en esa materia?

–La empresa no puede quedar atrapada en su portafolio de productos; es necesario presentar continuamente innovaciones. Como emprendedores, buscamos perfeccionar productos ya existentes, diseñando y proyectando ideas que permitan ser competitivos en el mercado actual, a corto y largo plazo. Para eso tenemos centros de investigación líderes en el mundo, que son los que permanentemente nos van actualizando en tecnología, y junto a nuestros técnicos paraguayos, logran productos, que son líderes del mercado.

–¿A dónde apunta llegar la empresa?

–Como resultado de la calidad de sus productos, la empresa apunta a seguir creciendo, con materias primas e insumos de primer nivel que garanticen la buena performance de los bienes terminados, logrando satisfacer las necesidades del usuario, no solo de nuestro país, sino también del mundo entero. La globalización de nuestras marcas representa un gran desafío. La creación y posicionamiento de una marca propia genera mayor valor, además de una relación más sólida y duradera con el mercado de destino. Cabe destacar que hoy día el 10% de la facturación total de Maahsa corresponde a la exportación, que viene creciendo año tras año. Los países adonde estamos exportando regularmente son Uruguay, Bolivia, Ecuador, Colombia, Panamá, Guatemala, Nicaragua, República Dominicana.

–Finalmente, ¿qué pediría a las autoridades gubernamentales?

–Respeto por nuestro país, aplicando medidas recíprocas para el ingreso de mercadería extranjera, así como nos hacen a los que deseamos trabajar en sus mercados. Por otro lado, y como medida para reducir la pobreza, creo que hace falta una política de desarrollo industrial. Con un PIB industrial del 12%, no vamos a sacar a nuestros compatriotas de la pobreza. Lo debemos elevar a 30% o 35%. Esta política debe contemplar, entre otras cosas, el aseguramiento del mercado, crédito de largo plazo para inversión en maquinaria e infraestructura en general, capacitación de mandos medios, etc.

Reconocimiento gremial

Durante la celebración de los 80 años de existencia de la Unión Industrial Paraguaya (UIP), la semana pasada, descendientes de cinco de los seis fundadores recibieron como reconocimiento copias del acta de fundación: Esteban Morábito (Alberto Heilbrunn), Cristina Vaccaro de Chase y María Marta Vaccaro de Johansenn (Ladislao Vaccaro), Odón Frutos (Odón Frutos), María Verónica Tasias (Miguel Grau) y Alfredo Jaeggli (Alfredo Jaeggli). No se pudo ubicar a sucesores de Domingo Franchi. Los precursores instauraron el gremio en setiembre de 1936, a instancias del entonces Pdte. de la República, Rafael Franco, y del titular del Banco de la República del Paraguay, Alfredo J. Jacquet, según datos de UIP.

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