Sin embargo, el saldo acumulado de préstamos desembolsados totalizó US$ 176 millones entre enero y agosto, 10% menos en comparación al saldo alcanzado en igual periodo del año pasado.
Hasta mayo último, la AFD arrastraba una diferencia del 40%, por una menor demanda de créditos por parte de las intermediarias, en parte por la alta liquidez (recursos sin colocar) en poder de los bancos. Con la intención de incrementar la demanda de créditos, la entidad promovió una reducción de la tasa de financiamiento para el producto “Mi Casa”, de un 8,25% a un 7,50%.
Los desembolsos para el citado producto representaron el 16% de todos los créditos gestionados por la entidad, totalizando unos US$ 6,7 millones. En lo que va del año se destinaron US$ 34 millones para dicho segmento y para el producto “Primera vivienda”, unos US$ 16 millones hasta agosto.
La AFD, en su condición de banca de segundo piso, solo puede otorgar recursos a las entidades financieras, y estas, a su vez, a los clientes que los solicitan.