Sin agregar un solo hecho o acto que no haya sido analizado ya por la Contraloría durante su auditoría, el Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC) le solicitó al ente que rectifique el dictamen en el cual recomendó cancelar la licitación para la modernización del aeropuerto Silvio Pettirossi por la Alianza Público-Privada (APP), y en ese intento vaticina además un escenario en el que si se cancela el llamado, en adelante solo “especuladores” y “aventureros” tendrán interés en competir en licitaciones APP (ver facsímil).
Lo paradójico es que el propio Ministerio dejó competir a Sacyr, una empresa con una serie de demandas y otros procesos judiciales en varios países y antecedentes de aplicación de sobrecostos en casi todas las obras que encaró. Como si fuera poco, le fabricó un dictamen para que siguiera en carrera, negando los referidos procesos de Sacyr. Este documento originó una investigación fiscal, en la cual, además de denunciarse la producción de documento público de contenido falso, se agregó el prevaricato.
Si se cancela la licitación, según el MOPC, “se dará pie a la aparición de aventureros y especuladores en busca de oportunidades que le permitan sacar ventajas indebidas a raíz de la ausencia de competidores de fuste que eleven el nivel de calidad y conveniencia promedio de las ofertas”, reza parte del recurso de reconsideración que interpuso la Cartera.
Recientemente, y por segunda vez, el ministro Ramón Jiménez Gaona se comprometió a acatar la decisión final de la Contraloría, que debe expedirse nuevamente sobre el pedido en las próximas semanas.
Esta licitación tiene por objetivo entregar a un privado la principal terminal aérea por un periodo de explotación de 30 años, tiempo durante el cual hay que pagar un canon al Estado. Sacyr, que aparecía como segura ganadora hasta la auditoría, ofreció el 32,06% de canon.
