MOPC anuncia ahora que pedirá a Mota Engil acelerar trabajos del metrobús

Este artículo tiene 7 años de antigüedad
/pf/resources/images/abc-placeholder.png?d=2429

El ministro de Obras Públicas, Ramón Jiménez Gaona, anunció que se reunirá con un gerente de Mota Engil para pedir que aceleren los trabajos del metrobús. Los frentistas consideran que esta especie de súplica del MOPC a la contratista es una burla.

Por primera vez el Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC), cuyo titular es Jiménez Gaona, reconoce que hay problemas con las obras para el metrobús, que se desarrollan desde hace 14 meses en un tramo de 4 kilómetros, pero que no han concluido ni siquiera en cien metros. El titular del MOPC dice que convocará al gerente de Mota Engil para América Latina para “discutir planes para acelerar la obra”.

Jiménez Gaona también dijo que la obra del metrobús “es más de salud pública que de transporte”. Sin embargo, el pretexto, recordemos, fue ofrecer un sistema de traslado masivo de pasajeros.

Argumentó que esta obra implica construir desagüe cloacal, desagüe pluvial y el reemplazo de la cañería de agua de más de 50 años, así como la recuperación de las veredas y el hermoseamiento de la avenida.

“Hubiera sido fácil asfaltar las calles, a una velocidad de dos o tres cuadras por día e instalar los refugios, pero es una obra que incluye desagüe cloacal, porque la ciudad no cuenta con este sistema y las aguas negras iban a parar a la calle; también incluye la construcción de desagüe pluvial, porque tampoco contaba con eso y los raudales circulaban sobre el asfaltado, poniendo así en riesgo la vida de las personas”, aseveró.

Todos los beneficios, en un solo lugar Descubrí donde te conviene comprar hoy

Creen que es una burla

Gladys Mancuello, una de las frentistas que monta guardia en Zavala Cue y Mcal. Estigarribia, donde instalaron una “carpa de la resistencia” (ahora existe otra similar en Boggiani y Eusebio Ayala), dijo que consideran una burla el anuncio del ministro, y recordó que cuando se firmó el contrato para estas obras, Jiménez Gaona había prometido que se trabajaría incluso los fines de semana, pero eso no se cumplió. También dijo que no permitirán que se abran nuevos frentes de trabajo mientras no se terminen los ya intervenidos.

La contratista oficial es la portuguesa Mota Engil, pero en la práctica está siendo ejecutada por decenas de pequeñas empresas y de manera muy desordenada, según pudimos constatar en sucesivas visitas a la zona de los trabajos. Sospechosamente, Ocho A, subcontratista designada, se retiró del proyecto sin explicar sus motivos oficialmente.

El contrato con Mota Engil fue en principio por US$ 54 millones, pero con una adenda trepó a US$ 73 millones. No se descartan más adendas que aumenten los costos, pues en este proyecto no se aplican las normas locales de contratación, sino las del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).