Según fuentes policiales, los asaltantes irrumpieron en el negocio y obligaron a todos los presentes a tirarse al piso boca para abajo. Luego procedieron a despojarles de sus billeteras y otros objetos de valor hasta completar el monto robado.
Nelsi Sosa denunció que los marginales le robaron 1.400 dólares más 3 millones de guaraníes que estaban guardados en la caja fuerte.
Una cliente ocasional, cuya identidad no trascendió, denunció que le robaron 900 dólares, en tanto que el resto de las víctimas fueron despojadas de diferentes sumas de dinero.
Los asaltantes actuaron con total serenidad en el interior del negocio, donde permanecieron al menos cinco minutos, según relató la dueña de la playa. Llegaron al local en una motocicleta, vestidos con camperas, haciéndose pasar por clientes.
Buscaban botín mayor
Los marginales supuestamente pretendían alzarse con un monto superior al que habían robado, debido a que horas antes del golpe uno de los empleados de la playa de vehículos fue a depositar una importante suma de dinero en un banca de plaza.
Las víctimas relataron que al percatarse que portaban armas de fuego bajo sus camperas, en ningún momento opusieron resistencia y accedieron a las exigencias de los delincuentes.
Agentes policiales acudieron al lugar luego de varios minutos, ya cuando los asaltantes habían escapado.
La ola de inseguridad que castiga al departamento del Alto Paraná sigue sin ser controlada por la Policía Nacional.
Los uniformados generalmente tardan para intervenir en los casos de asaltos y los delincuentes actúan prácticamente sin ninguna restricción.
