No existe ni un control por parte del municipio sobre las ventas callejeras. Los productos son expuestos en plena vía pública sin ningún cuidado, en el caso de un producto altamente inflamable y contaminante como es la nafta.
En lo que sí es rápida la Comuna es en el cobro de G. 5.000 a los conductores de cada vehículo que ingresa a la zona urbana de la ciudad.
