Para este año, la percepción es que la economía crezca entre 13% y 15%, y las importaciones también se expandan alrededor del 12% porque lo que fácilmente podrían llegar a un valor de US$ 12.000 millones.
¿Qué es reexportación?
La reexportación o reventa son casi sinónimos en este contexto. En definitiva es la comercialización de productos importados a turistas en zonas fronterizas con Brasil (Ciudad del Este, Pedro Juan Caballero y Saltos del Guairá) y con Argentina (Encarnación).
Por lo general, son consumidores finales que vienen atraídos por los precios de ciertos productos del mercado paraguayo, principalmente chinos, relacionados con la electrónica, informática y perfumería, muy competitivos si se los comparan con los que se producen en los países vecinos.
La dinámica del flujo comercial entre las ciudades fronterizas y las condiciones económicas favorables facilitan el auge de la reventa de productos importados por Paraguay a los compradores de los país limítrofes.
Debe considerarse que Brasil y Argentina son grandes economías, con una población numerosa, limítrofes del Paraguay, con nivel de ingreso per cápita superior, hecho que les induce al consumo de bienes de mayor tecnología, definidos como susceptibles de reexportación. También hay una extensa frontera seca (con ciudades separadas solo por avenidas) y ríos de fácil travesía. En esta suerte de ventaja comparativa, debe apuntarse que los impuestos internos son menores en nuestro país con respecto a Brasil y Argentina, que también pesa en la decisión de los consumidores a la hora de realizar sus compras.
Dependencia del Brasil
Sin embargo, el negocio de las reexportaciones podría verse afectado en el Este de país, por medidas como las exenciones tributarias implementadas por el Gobierno brasileño y ante la desidia de la autoridades locales para una reconversión en las fronteras, según afirman representantes de la Fedecámaras. Sostienen que en el primer mes del año el flujo comercial ya se redujo cerca del 45%, en comparación a años anteriores, debido principalmente a la poca entrada de los turistas brasileños y argentinos. Según explican, la crisis se da por la dependencia casi total del comprador brasileño. Los comerciantes de la capital departamental afirman que es preocupante la poca venta en las primeras semanas de este año. Esto incluso motivó el recorte del personal en muchas empresas.