Todo el desequilibrio para el arroyo Itay empezó con la construcción de los megacanales de la Avda. Madame Lynch (en 2007), pues eso hizo que el agua circule con más fuerza y en época de crecidas provoque inclusive inundaciones. Así lo explicó ayer la ambientalista Silvia Spinzi, exfuncionaria de la Secretaría del Ambiente (Seam), en conversación con nuestro diario.
Spinzi fue la única especialista de Seam que en el 2012 recomendó que no se hiciera el desvío del Itay como estaba planteando la Dirección Nacional de Aeronáutica Civil (Dinac), que ni siquiera tuvo evaluación de impacto ambiental. Eso, a diferencia de otros profesionales que sí lo aprobaron, algunos con ciertos condicionamientos, que al final tampoco se cumplieron, ni por parte de la Seam ni por parte de la Dinac.
Esa vez, las autoridades de la Aeronáutica Civil plantearon el desvío del arroyo como solución a los desbordes que ponían en peligro la pista del aeropuerto internacional. Sin embargo, se corroboró que las excavaciones eran al solo efecto de sacar tierra para construir el terraplén base de la Avda. Ñu Guasu.
Al respecto, Spinzi se mantiene en que aquel planteamiento estaba fuera de lugar. Sin embargo, el proyecto actual de la institución es diferente, según lo señalado. “No puedo dar una opinión al no tener detalles del proyecto. Pero, técnicamente, es coherente que se hagan piletas (para atenuar crecidas)”, resaltó.
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El ingeniero Cristian Escobar, hidrólogo, coincidió con esa apreciación. Resaltó que en la actualidad la recomendación ya no es hacer canales, sino minimizar o atenuar el problema con la construcción de lagunas.
“Enfoque correcto”
“Las lagunas se debían haber construido cuando se hizo el canal (de Madame Lynch). El enfoque que utiliza el proyecto actual es el correcto: atacar con lagunas y usar esas áreas verdes”, afirmó el especialista.
Explicó en tal sentido que esas lagunas solo se utilizarán en época de inundación. El resto del año, puede ser “multipropósito”, es decir, para diferentes usos, como ciclovía, plaza, cancha o espacio verde para la recreación, lo cual es “ambientalmente saludable”.
El anterior emprendimiento que había encarado la Dinac sobre el Itay no era en absoluto amigable con el ambiente, de acuerdo con lo señalado. “Este sí es un proyecto serio”, opinó.
De esta manera, se puede verificar que con las lagunas de atenuación de crecidas en el Parque Guasu de Asunción y la regularización del cauce del arroyo Itay en la zona del aeropuerto se estarán solucionando dos problemas originados en el pasado y hasta hoy tienen repercusiones.
La polémica puede situarse ahora en el costo. Ambas partes del emprendimiento tienen un precio referencial de US$ 30 millones, aunque el costo real se sabrá con la licitación de las obras, tras la adjudicación a cargo de Obras Públicas.
El titular de Dinac, Luis Aguirre, aseguró que los estudios se realizaron con participación de la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI).
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