La intención de la cartera es que el decreto salga antes de fin de año y entre en vigencia desde el próximo 1 de enero, de tal modo a que los contribuyentes tributen lo correspondiente al ejercicio 2017 bajo las nuevas reglas en marzo de 2018, fecha de vencimiento del IRP.
Con el nuevo decreto se quiere limitar las deducciones en renta neta por venta de inmuebles y otros bienes, a las donaciones y gastos en el exterior, medidas que se habían establecido como mecanismo para formalizar la economía cuando entró en vigencia en agosto de 2012.
Las modificaciones son criticadas por empresarios y tributaristas, porque consideran que el Ejecutivo violará su compromiso de no modificar los impuestos hasta el final de su mandato en 2018. Además, se estará cargando con más tributo a los que cumplen sus obligaciones, mientras en el país la evasión sigue elevada.