En ese sentido, Holst aseguró que los indicadores de corto plazo que maneja el Banco Central, como el Estimador Cifras de Negocios (ECN), muestran un buen dinamismo en las ventas globales en esta primera parte del año, con un crecimiento general del 10% en comparación a los primeros meses del año pasado y que no ven ninguna señal negativa en lo que respecta al consumo. Aunque agregó que es posible que las personas disminuyan sus compras en algunos sectores debido a la alta competencia en las zonas fronterizas.
Según el Estimador de Negocios elaborado por el BCP con base en las ventas declaradas en la Subsecretaría de Estado y Tributación (SET), las ventas en las grandes tiendas y prendas de vestir son los rubros más afectados con una caída del 3,8% al segundo mes del año, frente al mismo lapso del año pasado. Las ventas en supermercados tuvieron un aumento del 3% y que las ventas de equipos para el hogar aumentaron 6%.
Explicó que el sector de consumo no crecerá como en 2010, hecho que es razonable, ya que luego de crecer a una tasa extraordinaria, cerca del 20%, es difícil llegar alcanzar ese nivel en los siguientes años.
Incluso en el 2012, año en que la economía se contrajo alrededor del 1,2%, el consumo privado creció 1% y que el consumo público avanzó 21%. Para este año, con una expectativa de crecimiento del producto interno bruto (PIB) del 13%, el Banco Central espera que el consumo privado se expanda alrededor del 7% y el consumo público 11%.
Recientemente, empresarios de Ciudad del Este manifestaban su preocupación por la merma de casi el 60% de las ventas, lo que está obligando a muchos establecimientos a cerrar y despedir empleados. El comercio en el Este del país emplea a unas 400.000 personas.
Mejorar calificación
Por otro lado, Holst apuntó que hay buenos fundamentos para que Paraguay mejore su calificación crediticia internacional, aunque agregó que eso depende de los criterios de cada calificadora.
La agencia de calificación Moody’s elevó en enero pasado la calificación de bonos del Gobierno de Paraguay de B1 a Ba3, con base en factores como la sostenida acumulación de reservas y las perspectivas de mayor inversión en infraestructura.
Por su parte, Standard & Poor’s mantiene una nota de BB(-) con perspectiva estable.
