“Lo ocurrido entre el martes y miércoles de esta semana fue un evento extraordinario y en ningún momento puso en peligro la seguridad de la presa de Yacyretá”, decía el subjefe técnico de la binacional (EBY), Ing. Gabino Fernández, a la prensa el día siguiente.
Especialistas y hasta legos en la materia preguntan por qué los responsables de la EBY decidieron desde el viernes pasado abrir las compuertas de los vertederos de la represa y bajar el nivel del embalse pese al desesperado intento del Ing. Fernández por tranquilizar a propios y extraños.
Según los técnicos consultados, el embalse comenzó a descender el viernes 28 de abril, que el domingo 30 en el eje Encarnación/Posadas la cota era de 82,80 msnm y 82,50 msnm en la cabecera del embalse, o sea en la Central Hidroeléctrica Yacyretá.
Ayer, lunes 1 de mayo, bajaron al altura del embalse otros 10 cm, decisión con la que la conta en Encarnación/Posadas era de 82,70 msnm y 82,40 msnm en la central hidroeléctrica.
Pedimos el Ing. Gustavo Segovia Dávalos, exjefe de Obras Complementarias, así como exasesor del Consejo de Administración de la EBY, su opinión sobre estas medidas: “Están totalmente de acuerdo e inclusive son menores a los que establece el Tratado, así como a la normativa de la EBY y a los criterios de diseño del proyecto” respondió.
Admitió que la decisión de bajar un metro en dos días el nivel del embalse le sorprendió, así como también a otros analistas, observadores y especialistas, “especialmente después de que la EBY minimizara los daños y las consecuencias el evento de la última semana”.
La repentina decisión de respetar el Tratado, según nuestras fuentes, puede atribuirse a los siguientes motivos: proximidad de la firma del acta de entendimiento. Presión de la prensa y de la opinión pública (recuerdan que el video sobre esas colosales y atemorizantes olas que castigaban la represa se viralizó en las redes sociales). La necesidad de verificar y evaluar mejor los daños que se hayan producido y ejecutar las reparaciones que correspondan.
