Esta reducción sostenida en los límites de las tasas de préstamos obedece en gran parte al tope impuesto al interés de la tarjeta de crédito en setiembre de 2015, y más recientemente por el exceso de liquidez (recursos sin colocar) en las intermediarias. De esta forma, las tasas establecidas para el sistema financiero vuelven a bajar, permitiendo préstamos aún más accesibles para la ciudadanía.
Técnicos del BCP explican que el contexto de reducción de tasas en nuestro sistema es normal, dada la inflación baja y estable de los últimos años, en torno al 4%, por lo que no se justifica tener créditos con tasas elevadas. Incluso la tasa efectiva cobrada por bancos y financieras se ubica muy por debajo del límite (14,5%), según el reporte de “Indicadores Financieros”.