Diferentes países ya han reducido sus precios internos de combustibles por la caída del precio del crudo. Entre ellos se encuentran Uruguay, Perú, Chile y República Dominicana, y Argentina anunció que lo hará desde enero próximo, por citar algunos. A nivel interno, los principales motivos que impiden que en nuestro mercado se refleje la disminución que está registrando el petróleo en el mercado externo (por debajo de US$ 40 dólares, que se acerca a sus mínimos de hace 7 años) se encuentran especialmente en la devaluación del guaraní frente al dólar.
Nuestra moneda se ha devaluado 12,4% desde la segunda semana de junio hasta la segunda semana de diciembre, según datos del Banco Central del Paraguay (BCP). Los especialistas aseguran que la tendencia continuará al alza y por largo plazo. Esto, sumado a que ingresan menos dólares al país debido al bajo precio de las “commodities” exportados por Paraguay: soja y carne, principalmente, consolidan esta referida tendencia.
El precio del crudo WTI (West Texas Intermediate, el referencial del petróleo en EE.UU.) bajó en el orden del 33%, entre enero a noviembre de este año, mientras el dólar sufrió incremento del 22%, además del aumento interno en el precio del alcohol absoluto, que subió de G. 3.200 a G. 3.700 por litro (G. 500 por litro), que incide directamente en las tres principales naftas de nuestro mercado, ya que llevan dicho aditivo al 25% de su composición. Este incremento del 16% en el precio del etanol absoluto no fue transferido al público, a pesar de que empezó a regir desde noviembre último, y lograron congelar los precios porque coincidió con la sostenida caída de la cotización del petróleo.
También, una disposición del MIC, que ordena a los emblemas a contar con stock mínimo de carburantes (Decreto Nº 1234/2008), obliga a las distribuidoras a tener un volumen físico mínimo de combustibles, de 30 días para diésel y de 15 días para las naftas, lo que encarecen aún más los costos operativos y financieros, ya que la mayoría debe tener incluso un volumen mayor para garantizar esta exigencia. Si esta disposición no cumplen los sellos, el MIC les aplica fuertes multas.