“Nuestros hijos están dando clases bajo el árbol por el capricho de una supervisora que nos robó una de nuestras aulas. Ellos tenían un aula y los sacaron para darle el lugar a esta mujer”, dijo Lidia Acuña, madre de una alumna.
Al respecto, la supervisora pedagógica, Estela Maris González, explicó que el espacio físico ocupado para la secretaría a su cargo no era utilizado como aula desde hace tres años. Aseguró que era utilizado como depósito, por lo que no entiende la queja de los padres de familia y del director del colegio, Prof. Máximo Aquino.
Agregó que su estadía es temporal, mientras se repara la sede de la supervisión pedagógica, que queda a cinco cuadras del colegio. Indicó que en la institución muchas aulas fueron reacondicionadas para alquilarlas como cantina y librería.
“Quizás mi presencia en este lugar les moleste porque tienen algo que esconder, tanto los padres en la cooperadora escolar y hasta el propio director”, dijo la funcionaria del MEC.
Respecto a la denuncia de alquiler de aulas para cantina y librería, intentamos conversar con el director de la institución, pero nos indicaron que no se encontraba en su despacho.
