La escuela San Benito fue creada en 1960, cuando la Congregación del Verbo Divino adquirió en la zona de Obligado, Itapúa, 2.000 hectáreas para formar allí técnicos agrícolas. De la casa ya egresaron 1.650 alumnos y actualmente 162 jóvenes estudian para luego trabajar en el sector agrícola ganadero. Sin embargo, desde el 2008 está soportando un despiadado ataque de supuestos “sintierras”, que con el argumento de la existencia de un excedente fiscal han invadido y destruido todo lo que encuentran a su paso.
En varias ocasiones, los delincuentes fueron desalojados, pero volvieron a ingresar. Según los directivos, los invasores impunemente extrajeron rollos de la reserva boscosa, destruyeron un lago natural y están raleando la plantación de pino ubicado cerca de un pantanal de 100 hectáreas.
El director de la escuela agrícola denunció que la personas que están detrás de la invasión fueron abigeos, pero cuando la ganadería desapareció, empezaron a invadir tierras. “Es inexplicable la saña contra esta escuela agrícola que forma a los hijos de la zona. Detrás de estos delincuentes están el diputado Ramón Duarte y los senadores Sixto Pereira y Esperanza Martínez, todos del Frente Guasu”, indicó. Se preguntó por qué ellos no buscan una solución antes que apoyar a los invasores.
Los campesinos quieren que los parlamentarios presenten un proyecto de expropiación de 1.200 hectáreas, y si eso llega a concretarse, todo Itapúa perderá al cerrar una escuela que forma técnicos agrícolas. Los invasores hasta creen que lograrán su objetivo y ya empezaron en vender los lotes.
Todos los beneficios, en un solo lugar Descubrí donde te conviene comprar hoy
El sacerdotes indicó que la Congregación tiene las 2.000 hectáreas tituladas y registradas, y que si los campesinos quieren tierra, deben ir al Indert y no invadir una propiedad privada de una institución que está trabajando en la educación de los pobladores. Además, lamentó la violencia con que están actuando porque hace poco atacaron una camioneta de la escuela y casi prendieron fuego al tractor, simplemente porque no hizo llama el gasoil con que rociaron.
En el último procedimiento judicial de la semana pasada fueron desalojadas 78 familias, y quedaron en el predio otras 35. El Verbo Divino no va a vender las tierras porque considera que la escuela agrícola forma y dignifica a los jóvenes.
Finalmente, el sacerdote pidió a la justicia que no ceda frente al chantaje de los invasores y que garantice esta propiedad donde reciben educación los hijos de los labriegos de la zona.
