El sueño que unió a las primeras familias

Este artículo tiene 9 años de antigüedad
Imagen sin descripción

Las primeras familias llegaron a Ciudad del Este cuando comenzaba a despuntar en medio del monte. Provenientes de distintos puntos del país, demostraron que con empeño se pueden superar todos los obstáculos. Les unían el sueño de prosperar, los encuentros y festejos, como el carnaval. El museo municipal El Mensú guarda imágenes de los años 60 y 70.

“La vida en los 60 y 70” se llama un conjunto de fotografías que se encuentran en el museo municipal El Mensú de Ciudad del Este. Su último director, Martín Batista, dejó el mural con las imágenes a medio terminar, cuando en diciembre pasado, en un accidente doméstico, perdió la vida. Era uno de los primeros habitantes de la capital del Alto Paraná, cuando su familia fue atraída por el movimiento comercial que comenzaba lentamente a crecer y donde él comenzó a trabajar cuando era adolescente.

En el mural se observan detalles de la vida que desarrollaron los primeros esteños en la década del 60 y 70. Rodeadas de monte, las casas eran, casi en su totalidad, de madera. Según pioneros entrevistados, la avenida principal era la actual Pioneros del Este, primero de tierra y luego adoquinada. En el actual museo funcionaba la Municipalidad y enfrente, en su ubicación actual y en medio de una frondosa vegetación, se construyó el local de la Junta Municipal.

Entre otras cosas, los pobladores recuerdan que había un generador eléctrico que alimentaba las principales casas, especialmente en el casco urbano, el microcentro, que funcionaba unas horas luego de la puesta de sol, luego todo quedaba a oscuras. La avenida Bernardino Caballero, que conduce a Presidente Franco, era muy transitada por los esteños que iban en canoa a Puerto Iguazú, Argentina, para comprar alimentos. Foz de Yguazú pasó a ser otra opción después de que se inauguró el Puente de la Amistad.

No fue fácil, pero la población tenía mucho ánimo. Se formaron clubes de fútbol, como el 3 de Febrero, había rondas de amigos por las noches en casas particulares e incluso se organizaron fiestas de carnaval durante muchos años. Simpáticas fotografías del desfile de carrozas y de los participantes del carnaval se encuentran en el museo, aunque la tradición de celebrar esta fecha en particular se perdió en el tiempo.

Hoy muchos de los que llegaron con sus padres a esta región en esas dos décadas que marcaron el rumbo de Ciudad del Este para siempre y otros que ya nacieron en la ciudad se convirtieron en referentes en distintas áreas, como la salud, la música, la administración de Justicia, la política y otros ámbitos. Al igual que lo hicieron sus progenitores y sus abuelos hace 60 años, orgullosos de ser esteños, aportan cotidianamente al desarrollo de la urbe que les vio crecer, que tanto aman.