CAPIATÁ (Antonia Delvalle C., corresponsal). Alrededor de 10 a 14 pacientes nuevos del Instituto Nacional del Cáncer (Incan) están aguardando que se amplíe el contrato de servicio tercerizado de radioterapia entre la empresa Medicina Computarizada Paraguaya (Mecompa SA), representada por Óscar Codas Thompson, y el Ministerio de Salud Pública y Bienestar Social (MSP y BS). El acuerdo fue firmado en marzo de este año, tras una licitación pública por valor de G. 3.136 millones, con el objetivo de derivar a los usuarios para iniciar su tratamiento, debido a la saturación del único equipo existente en el centro asistencial.
La licenciada Silvia Martínez, del Incan, señaló que actualmente está en proceso de ampliación el contrato por unos G. 700 millones, para poder seguir derivando pacientes, y que el proceso normal dura 20 días. Indicó que el 19 de octubre último la empresa comunicó que el saldo sobrante estaba comprometido para que los 60 pacientes en tratamiento pueden terminar sus sesiones, pero no para dar admisión a nuevos usuarios.
Único acelerador
Martínez dijo que el Incan cuenta con el único acelerador lineal del sector público donde se tratan por día un promedio de 60 pacientes.
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Señaló que en enero próximo, cuando se apruebe la Ley General de Presupuesto, con el decreto reglamentario, la institución va a remitir de nuevo al MSP su Plan Anual de Contrataciones para un nuevo llamado a licitación pública a fin de seguir contratando el servicio tercerizado de radioterapia.
El acelerador del Incan fue adquirido cuando era ministro de Salud el doctor Antonio Arbo, y durante la gestión del exministro y actual senador cartista doctor Antonio Barrios se tardó casi tres años para ponerlo a funcionar.
Lo peor de todo es que a sabiendas de que es único del sector público en funcionamiento, el entonces director del Incan y actual viceministro de Salud, doctor Julio Rolón, dejó sin contrato de mantenimiento preventivo y correctivo, pese a que sufre averías a cada rato.
El Incan tiene otros dos aceleradores, uno está en desuso y el otro que Rolón, cuando era director, dijo que se iba a reparar. Sin embargo, tal cosa no ocurrió.
