ENCARNACIÓN (De nuestra redacción regional). Las ventajas comparativas en los precios de productos de la canasta familiar y de los combustibles hacen que los compradores paraguayos se vuelquen masivamente al mercado posadeño, con el consiguiente aumento en el tráfico internacional.
Los productos más traídos son aceite, huevos, quesos, harina, vinos y cervezas, entre otros de consumo familiar.
La diferencia cambiaria, que favorece a los compradores paraguayos, no impide, sin embargo, que vengan los argentinos a comprar en el mercado local, básicamente artículos electrónicos, ropas, acondicionadores de aire, entre otros electrodomésticos.
Los estrictos controles migratorios que realizan en el vecino país, donde registran nombre, apellido y número de documento de cada ciudadano que ingresa y sale de la Argentina –sean nacionales extranjeros– es la principal razón por la que se producen las demoras en el puente.
Esto está mal diseñado. Desde la central de la dirección (ubicada en Buenos Aires, la capital argentina) nos exigen que registremos a cada persona que ingresa al país, así como a la que salen, pero tenemos apenas cuatro puestos de control, y con la gran demanda que se produce por el masivo paso de automovilistas necesariamente se producen las demoras, comentó un supervisor de Migraciones de vecino país.
Algunos vecinos de Encarnación expresaron su indignación porque son sometidos a largas horas de hacer fila en el puente, bajo un inclemente sol, para cruzar el puente, que en condiciones normales no debería llevar más de 15 minutos.
Las autoridades argentinas siempre han sido reacias al intercambio fronterizo y esta es una prueba más. No es posible que una persona tenga que sufrir tres horas sobre un puente porque los funcionarios de Migraciones se pasan haciendo tiempo, conversando, tomado mate, y todo lo que tengan a su alcance para hacer lo más lento posible el paso, comentó un enfurecido automovilista.
Aseguró que no volverá a cruzar a Posadas como una forma de expresar su indignación.
Críticas a autoridades
Las críticas también apuntan a las autoridades paraguayas, que “no hacen nada” para expresar su disconformidad con el trato de los vecinos argentinos. Fuentes de la Gobernación de Itapúa señalaron que sí hubo acercamientos y reclamos extraoficiales de las autoridades locales, pero que chocan con el hecho de que los responsables de control en la frontera –sea Migraciones o Aduanas– son entidades que dependen del Gobierno federal y no del gobierno provincial. En esas condiciones es poco y nada lo que pueden hacer a nivel regional, según indicaron.
