AREGUÁ (María Teresa Blanco, corresponsal). El Dr. Antonio Arbo explicó que la disminución se debe a tres factores naturales; el primero responde a las continuas lluvias, el segundo al viento y el tercero a la mayor cantidad de agua circulante en la zona de los humedales del río Salado, que facilita el desagüe natural del lago.
Manifestó que sumado a los factores naturales, también se debe tener en cuenta las intervenciones que se realizaron en las curtiembres, mataderos y frigoríficos instalados sobre los arroyos San Lorenzo y Yukyry, principales cauces que desembocan en el lago Ypacaraí.
Según el último informe que los técnicos de la Dirección General de Salud Ambiental (Digesa) presentaron en reunión el martes último, se registra una reducción casi total de las algas tóxicas (cianobacterias). El informe señala que en la ciudad de San Bernardino, de 1.300.000 células por mililitro (cl/ml) encontradas a finales de setiembre, actualmente se redujo a 23.800 cl/ml. Mientras en Areguá e Ypacaraí, de un total de 1.100.000 cl/ml, la última muestra encontró 12.000 y 14.700 cl/ml, respectivamente.
No cree en el “milagro”
El exministro de Salud, Dr. José Mayans, manifestó que el Ministerio de Salud está ocultando datos sobre los resultados de los estudios practicados a las muestras de agua del lago Ypacaraí. Calificó de irresponsable la posible habilitación del espejo de agua para las actividades recreativas durante la temporada veraniega.
El galeno indicó que las presiones económicas, financieras y turísticas están influenciando en el Ministerio de Salud para decir solo medias verdades.
“Evidentemente, existe una fuerte presión económica, financiera y turística, que obliga al Ministerio de Salud y a la Secretaría del Ambiente a presentar medias verdades a la opinión pública”, dijo Mayans.
Manifestó que considera imposible que sin hacer absolutamente nada con respecto a la alta contaminación del lago, luego de unas cuantas “intervenciones a las industrias contaminantes”, las algas tóxicas puedan disminuir en un 98%.
“Esto parece casi milagroso y, realmente, es difícil de creer, ya que no se hizo nada para recuperar el lago”, subrayó.
Fiscal no acredita
El fiscal José Luis Casaccia, quien imputó a propietarios de unas 20 empresas, también desacreditó el informe de Digesa, y manifestó que la supuesta disminución de las algas tóxicas son irreales y que solo obedece al proceso natural del lago.
Ante esto, el ministro de Salud, doctor Antonio Arbo, aseguró que los estudios presentados por Digesa son objetivos, que no fueron adulterados y que son totalmente serios.
