CAACUPÉ (Desiré Cabrera, de nuestra redacción regional).-La asociación de vendedores ambulantes de Caacupé, a través de dos de sus dirigentes, Félix García y Gregorio Reyes, manifestaron que en el proyecto de mejoramiento de los alrededores del santuario nacional, emprendido por la Gobernación de Cordillera, no se contemplaba la construcción de estacionamiento, cuyas tareas están en fase final.
El conflicto se inició cuando los vendedores denunciaron que la construcción de los estacionamientos en la manzana de la basílica solo beneficiarían a los frentistas.
Este hecho se pudo confirmar con una fotografía captada por esta corresponsalía, en la que se observa un cartel colocado en la vereda del hotel Asunción, propiedad de la exconcejala colorada Asunción Candia de Deggeller, y en el que se indica que el lugar destinado al aparcamiento de automóviles es de “uso exclusivo” de sus clientes.
Sin embargo, toda la obra de estacionamiento forma parte del proyecto de ampliación de la plazoleta y veredas en los alrededores del santuario, y fue realizada por la Comuna local con financiación de la Gobernación de Cordillera, que desembolsó para el efecto 471 millones de guaraníes.
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Afirmaron que, inicialmente, se habló de que todas las calles de los alrededores se convertirían en peatonales y que se dejaría un carril para la entrada de vehículos de personas con discapacidad o autoridades eclesiásticas.
Reyes exhortó a los caacupeños a manifestarse contra el intendente Roberto Franco (ANR) por tomar decisiones arbitrarias, que solo benefician a los comerciantes poderosos de la zona.
García indicó que los vendedores informales no saldrán de sus lugares hasta tanto se aclare la situación y se construyan las casillas que les prometieron en el estacionamiento del ex mercado municipal.
Añadió que están preparados para resistir cualquier intento de desalojo.
Tanto Reyes como García aseguraron que desde hace meses no se reúnen con el jefe comunal porque ya no confían en él, y por este motivo pidieron a monseñor Claudio Giménez que se convierta en el interlocutor de los vendedores.
Para el intendente Roberto Franco, el hecho de que un grupo de vendedores esté ahora en contra del proyecto se debe a que desde la prensa se les indujo a pensar de esa manera.
“Acá se escribe y se dice cualquier cosa para confundir a la gente, y luego surgen estos problemas”, afirmó.
Aseguró que aunque no se llegue a un acuerdo con los vendedores, el proyecto seguirá adelante y se procederá al desalojo correspondiente.
