La medida fue adoptada después de que se hiciera pública una foto, tomada el domingo pasado, en la que la ministra aparecía compartiendo un almuerzo con un exparlamentario y otras personas.
“Lamento el incidente y lamento profundamente mis acciones. Espero que el presidente y los sudafricanos encuentren en sus corazones la forma de perdonarme”, manifestó ayer Ndabeni-Abrahams, en un mensaje público.
Ndabeni-Abrahams, una de las integrantes más jóvenes del Gobierno de Ramaphosa, permanecerá suspendida de empleo durante los dos próximos meses, uno de ellos sin cobro de salario.
La foto que mostraba a la ministra violando las órdenes de confinamiento y de contacto social mínimo se había hecho viral durante esta semana y había generado una fuerte indignación entre los ciudadanos.
En las redes sociales se multiplicaron, de hecho, las peticiones para que dimitiera e incluso se solicitaban órdenes de arresto por violar el confinamiento.
“(El presidente) debe dar un ejemplo, interponer una denuncia penal y despedirla para demostrar que la ilegalidad no se tolerará mientras luchamos contra el covid-19”, demandó el principal partido de la oposición sudafricana, la Alianza Democrática.