Se trata de uno de los sitios símbolo del país y ámbito de las raíces de una civilización antiquísima. El museo sigue cerrado y solo es reabierto para algunas visitas programadas de estudiantes y delegaciones extranjeras.
“Sólo 4.000 de las 15.000 piezas desaparecidas volvieron al museo, una cifra de verdad decepcionante”, dijo Baha al Mayahi, asesor del ministro de Turismo y Bienes Culturales.
El funcionario acusa a “muchos países”, sin precisarlos, que no cooperaron con Bagdad para desbaratar a las bandas de traficantes que llevaron al exterior las piezas valiosas.
Según la Unesco, son 52 los países a los cuales se traficaron bienes arqueológicos, pero ningún caso se compara con lo sucedido en Bagdad en abril de 2003. “Ningún otro país sufrió un asalto y un saqueo en todo elmuseo nacional”, afirmó Mayahi. Hakim Al Shammary, del mismo ministerio, dijo que el museo no fue reabierto, pero que se abrirá una parte a fin de año.