La economía brasileña se contrajo un 0,48% en octubre respecto a setiembre y acumula una retracción del 5,29% en los últimos 12 meses, informó el Banco Central (BC).
El enfriamiento de la economía coincide con una aguda crisis política que arrastra desde hace más de un año y se ha intensificado por el gigantesco escándalo de corrupción del “Petrolão”, que ha salpicado a legisladores, ministros e incluso al propio presidente, Michel Temer.