China advierte a Taiwán sobre ideas separatistas

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China Popular advirtió ayer a Taiwán sobre cualquier idea separatista, en momentos en que las relaciones entre ambos –separados desde 1949– están más frías tras la llegada al poder en Taipéi del independentista Partido Democrático Progresista.

PEKÍN (EFE). En la víspera de los 150 años del nacimiento de Sun Yat-sen, el presidente de China Popular considerado el padre de la China moderna, el presidente Xi Jinping señaló que “compatriotas de ambos lados (del estrecho de Taiwán) y todos los hijos e hijas de China (...) deben tender la mano para oponerse a las fuerzas separatistas que abogan por la independencia de Taiwán”.

Las voces independentistas no solo se escuchan en Taiwán, sino también en Hong Kong, lo que motivó al Gobierno chino a vetar el acceso al Parlamento local a dos diputados partidarios de la autodeterminación de ese territorio.

Xi mostró su predisposición a dialogar con su homóloga taiwanesa, aunque le exigió como condición que acepte el “Consenso de 1992”, una fórmula que, para Pekín, implica que la China continental y Taiwán forman parte de un mismo país, con dos sistemas diferentes.

Sun Yat-sen (1866-1925) es el primer presidente de la entonces llamada República de China, tras la etapa imperial, y también el fundador del Partido Kuomintang (KMT), histórico rival del Partido Comunista de China (PCCh).

Ambos movimientos políticos reivindican el legado de Sun Yat-sen. Para los primeros, fue el revolucionario que derrocó al Imperio Qing, y para los segundos el fundador del régimen que heredó Taiwán, cuyo nombre oficial es aún “República de China”, al término de la guerra civil (1945-1949) que enfrentó a unos y otros.