PEKÍN (ANSA, Reutres, AFP). La hipótesis de que Trump puede rever las relaciones entre Estados Unidos y Taiwán, como sugirió el magnate en una entrevista con Fox News Sunday el domingo “es motivo de seria preocupación”.
Geng observó que la violación del principio de la “única China” golpearía “pesadamente” las relaciones entre las dos superpotencias económicas, dado que la aplicación de esta política “fundamenta las relaciones diplomáticas” desde que en 1972 Estados Unidos iniciara su acercamiento a China continental.
La isla de Taiwán era hasta entonces reconocida como el gobierno legítimo de China.
Tras la Segunda Guerra Mundial, una gran guerra civil asoló a China, que llevó a los comunistas al poder, y la retirada de los nacionalistas a la isla de Taiwán, donde forjaron un próspero país.
Trump dijo no sentirse “vinculado a la política de la única China a menos que se alcance un acuerdo con China que incluya otras cosas, entre ellas el comercio”.
Mientras tanto, el diario Global Times, controlado por el Partido Comunista chino, escribió que Trump es “ignorante como un niño”.
Si en el sitio y en la edición impresa del matutino en inglés se remarcan su “inmadurez e inexperiencia”, en el chino hay réplicas más duras contra el presidente electo a raíz de su posición sobre la política de una “única China”.
Además, Pekín está molesta por el llamado telefónico que mantuvieron Trump y la mandataria de Taiwán, Tsai Ing-wen, quien lo llamó para felicitarle por su elección como presidente de Estados Unidos.
El portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de China dijo que la cooperación será “imposible” si Washington no reconoce el interés central de Pekín en Taiwán, indicando que rechazará cualquier intento de Trump de usar el asunto como elemento de negociación en la larga lista de problemas comerciales y de seguridad entre ambos países.
“Mantener el principio de una sola China es la base política para desarrollar las relaciones entre China y Estados Unidos”.
“China conoce el reporte y expresa su seria preocupación al respecto. Quiero destacar que el asunto de Taiwán afecta a la soberanía y a la integridad territorial de China, así como a sus intereses centrales”, dijo el portavoz ministerial.
La actual administración de la Casa Blanca adoptó también una posición crítica hacia Donald Trump.
El vocero presidencial Josh Earnest dijo que Taiwán no puede ser vista como una “palanca” para hacer presión sobre Pekín.
