QUITO (AFP).En su discurso de posesión en la Asamblea Nacional (legislativo), Correa señaló que la inversión pública se mantendrá este año en un 15% del PIB (de 86.166 millones de dólares) para proseguir los planes asistenciales, característica de su gobierno.
Esos gastos son financiados principalmente con los ingresos petroleros y la recaudación de impuestos.
Por ello, el mandatario izquierdista defendió la apertura de una licitación petrolera para explorar 16 bloques en la Amazonía –señalando que las reservas (de 7.200 millones de barriles) se “agotan aceleradamente”– y el desarrollo de la minería a gran escala.
Ambas políticas son rechazadas por sectores indígenas. “Nuestra gran oportunidad para poder desarrollarnos con soberanía son nuestros recursos naturales no renovables”, dijo Correa, quien sin embargo indicó que buscará convertir a Ecuador en una economía de servicios.
A la investidura del presidente, un economista de 50 años, asistieron los gobernantes de Bolivia, Colombia, Chile, Costa Rica, Haití, República Dominicana y Georgia, y varios vicepresidentes, como los de Argentina y Cuba.
Correa, quien el 17 de febrero ganó en primera vuelta arrollando a la oposición, asumió con un récord de aceptación de hasta 86%, y reiterando que este será su último mandato.
“En este, mi último período, aunque tan solo uno más de nuestra revolución, mucha más contundencia, eficacia”, pidió Correa en medio de la algarabía de simpatizantes que gritaron “no” a su negativa de buscar un cuarto mandato.
La Carta Magna autoriza la reelección inmediata por una sola vez.
El gobernante atribuyó la actual estabilidad a que su gobierno puso “al ser humano por encima del capital”, y destacó logros económicos como una reducción de la pobreza (de 37,6% a 27,3% entre 2006 y 2012) y un crecimiento promedio del PIB de 4,3% en su gobierno, por encima de la media regional de 3,5%.
El Presidente cargó contra esas corporaciones, y sostuvo que “la prensa latinoamericana, con las honrosas excepciones de siempre, es mala, muy mala”.
También denunció ser víctima de un permanente “linchamiento mediático”, como según él también lo sufre la mandataria de Argentina, Cristina Fernández de Kirchner, y lo experimentaron los fallecidos gobernantes de ese país Néstor Kirchner, y de Venezuela, Hugo Chávez.
Malvinas y “bloqueo”
Durante su discurso, Correa también rechazó el embargo económico de Estados Unidos contra Cuba desde 1962 y la presencia de Gran Bretaña en las islas Malvinas. En ese sentido, censuró que la sede de la Organización de Estados Americanos (OEA) esté en Estados Unidos, que mantiene un “bloqueo criminal” contra Cuba.
“¿Para qué tener la OEA si no se puede tener una postura definitiva regional sobre problemas tan cruciales, clamorosos, urgentes y evidentes como el de las islas Malvinas?”, increpó.
