Para vivir en paz –dijo– se necesita un poco de “pasotismo”, pero “nunca lavarse las manos de los problemas”, aunque “sí, en la Iglesia hay muchos Poncios Pilatos que se lavan las manos para estar tranquilos, y un superior que se lava las manos no es padre y no ayuda”.
El Pontífice señaló que en las estructuras de la Iglesia se puede encontrar “una atmósfera mundana y principesca”, y “no hay necesidad de convertirse en cardenales para creerse príncipes. Basta ser clericales. Esto es lo peor en la organización de la Iglesia”.